jueves, 10 de febrero de 2011

Los "raros".

Hace poco, mi papá se encontró un iPhone en la calle.
Tenía todo el display roto y parecía sin remedio; para asegurarnos de ello, lo llevamos al Hospital del Celular (allí por Bellas Artes).
Hoy fui por él y en efecto, ya no tenía remedio; me lo dijeron y me entregaron el celular como si de un muerto de tratara, con expresión de "lo siento".
Resignada decidí regresar a casa y recordé que mi hermana deseaba mucho algo que sólo podía conseguir en una tienda de Comics.
Con nervios, pero decidida, subí al primer piso y recorrí, local por local, los pasillos de la planta.
Y algo raro pasaba.
O era mi paranoia o sentía que me veían...
Me empezó a dar miedo y decidí apurarme.

No encontré nada.
Justo cuando me iba, un tipo se me acercó y ocurrió lo siguiente:

Tipo: Oye... eeh... ehh... ¿Cómo... te llamas?
Yo (con mirada despectiva, arrogante, odiosa y soberbia): ¿Eh?
Tipo: ... (Sonríe) Que ¿Cómo te llamas?
Yo: (Más odiosa y soberbia) Ah, ------------ (mi nombre ficticio solo lo sabe la gente muy cercana a mí)
Tipo: Ah... mucho gusto....
Yo: ¡Va! (Caminaba más aprisa)
Tipo: (Siguiéndome) Oye... y... ¿Tienes novio?
Yo: (Sonrisa sardónica) Sí, de hecho soy casada ( Y levanté la mano izquierda señalando mi dedo anular).
tipo: Ah, perdón.

Y se fue, al fin.

¡Qué miedo me dan esos tipos! jajaja
No vuelvo a ir solita a las tiendas de comics, ni para perder el tiempo.

De hecho no soy casada, pero ese anillo me lo acaban de regalar jejeje

Especiales agradecimientos a aquella persona que hizo posible el que yo ahuyentase a aquel tipito.

***



"... que no temas que te amo a ti"

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